Cultura

Río Verbena 2026: despedidas emotivas, bailes y el cruce entre veteranos y noveles en Pontevedra

El festival gallego reunió en su última edición del año a Love Of Lesbian en lo que se presumía como su despedida temporal de Galicia junto a una cartelera que combinó artistas en pleno ascenso con nombres consolidados, dejando momentos de pura fiesta y descubrimientos.

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Río Verbena 2026: despedidas emotivas, bailes y el cruce entre veteranos y noveles en Pontevedra
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El Río Verbena regresó a Pontevedra este 25 de agosto de 2026 con una edición especialmente emotiva. Por un lado, reunió a artistas que atraviesan un gran momento creativo junto a otros que todavía construyen su camino. Por otro, marcó lo que se presentaba como el último concierto de Love Of Lesbian en tierras gallegas antes de su anunciado parón temporal.

Los coruñeses Apolo18 abrieron la programación del primer día. Con apenas media hora disponible, entregaron un setlist sólido que disipó cualquier duda sobre su encaje en el mapa sonoro del festival y, por las reacciones del público, probablemente se llevaron nuevos seguidores.

El cambio de atmósfera llegó con Cora, que jugaba en casa. Acompañada por batería –una novedad en su propuesta–, llevó sus canciones a un terreno más expansivo. Hubo espacio para temas ya publicados, avances de nuevo material y, sobre todo, para que la emoción se apoderara del escenario.

Müntrails devolvieron la intensidad y generaron sorpresa entre parte del público, que no esperaba encontrar una banda gallega detrás de esa estética y ese sonido. A esas alturas, el festival ya había cogido velocidad de crucero.

Sidonie aparecieron entonces en modo disfrutón, como vienen mostrando en sus últimas presentaciones. Sin florituras innecesarias, encadenaron canciones que activaron el resorte colectivo: una fiesta tanto para los fans de siempre como para quien se había acercado por curiosidad. Pura explosión pop-rock.

Luis Fercán, acompañado de su banda completa, recogió el testigo. Si en formato íntimo sus canciones funcionan a la perfección, en este contexto ganaron matices que encajaron especialmente bien en el ambiente festivalero. Su voz volvió a convertirse en ese lugar seguro al que regresar.

Pero si un nombre acaparó buena parte de las miradas del primer día, ese fue Siloé. Los vallisoletanos están en una fase dulce donde cada directo suma: puesta en escena, energía, conexión con el público y canciones que ya no necesitan presentación. En Pontevedra, el público se entregó de principio a fin, cantando y bailando sin parar.

Sarria celebró en la ciudad su penúltima fecha de gira antes de la llegada de nueva música, recordando por qué su nombre es de los que merece seguir de cerca. Luego llegó el turno de La La Love You, que no necesitaron inventar nada: su misión era poner a bailar a todo el mundo con hits que ya forman parte del imaginario colectivo, y lo cumplieron con creces.

Señora DJ cerró la primera jornada con una selección perfecta para los últimos bailes de la noche.

El sábado comenzó con French Riviera, otra propuesta gallega que merece atención. Convirtieron las primeras horas en un viaje a los años ochenta entre sintetizadores, guitarras, italo-disco y funk. Canciones redondas y una energía que invita a darles la oportunidad que claramente se ganan.

Yoly Saa, también local y creciendo con banda, entregó un show directo, rápido y cargado de emoción donde las canciones llevaron todo el peso. Desde Asturias, Los Acebos confirmaron que su directo tiene más fondo del que aparenta y que saben desenvolverse en festivales, combinando temas propios con versiones bien elegidas.

Carlos Ares subió después. Poco queda por decir de un artista cuyo presente habla por sí solo. Para redondear su actuación, Fito de Siloé se sumó al escenario para interpretar “Días de Perros”.

Sanguijuelas del Guadiana continúan el camino de consolidación tras el boom del año pasado. Cada vez más sueltos, potentes y seguros, su concierto se convirtió en el más multitudinario del segundo escenario, demostrando que la promesa ya es una realidad en marcha.

Cerca de las once de la noche llegó el momento más señalado del cartel: Love Of Lesbian. Aterrizaron en Pontevedra para concretar una despedida que, conviene recordar, no es una separación definitiva sino un “hasta luego”. Repasaron su extensa discografía, interactuaron con el público y volvieron a demostrar por qué siguen siendo uno de los grupos fundamentales de la música española de las últimas décadas.

Casi sin dar respiro, León Benavente tomó el relevo. Abraham Boba y compañía afrontaban uno de esos conciertos que, en sus propias palabras, no eran fáciles de sacar adelante. Sin embargo, la profesionalidad se impuso y ver a todo el público bailando y coreando sus temas dejó claro que el proyecto aún puede cosechar mucho más reconocimiento.

El cierre de esta edición del Río Verbena corrió a cargo de Xoel López. El gallego fue un acierto total: presentó nuevas canciones sin descuidar sus grandes éxitos, ratificando que baile y profundidad pueden convivir perfectamente en un directo. Los últimos coletazos los puso Sergio El Indio DJ.

Entre descubrimientos, canciones conocidas, muchos bailes y momentos de emoción, el Río Verbena se despidió de Pontevedra dejando clara su fórmula ganadora. Dos días que volvieron a poner sobre la mesa nombres que, quién sabe, en unos años ya no necesitarán ninguna presentación. Y, sobre todo, un espacio donde conocidos y desconocidos se juntaron para disfrutar de la música en directo sin pensar en nada más.

Fuente: MondoSonoro

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