Cultura

Chico Blanco debuta con “Amnesia”: un giro hacia el hedonismo veraniego

El artista granadino deja atrás el techno oscuro que lo dio a conocer para abrazar un sonido más pop, mediterráneo y bailable en su primer álbum de larga duración, editado en 2026.

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Chico Blanco decidió dar un volantazo a su carrera. Tras casi una década dominando el formato EP y construyendo una identidad ligada al club más oscuro y místico, el productor granadino presenta su primer álbum de larga duración: “Amnesia”.

El disco, que llega en 2026, se aleja deliberadamente del hedonismo nocturno y denso que caracterizó trabajos como “Life After House” (2018). Ese mini-álbum acompañó a muchos durante la pandemia, cuando bailar en una pista parecía un lujo prohibido. Ahora, el artista opta por un registro más luminoso, con guiños que remiten al italo-disco de Pino D’Angiò y una producción que dialoga con el universo de Mainline Magic Orchestra.

Si en cortes anteriores como “Tech Love (Otra Vez)”, “WTF Is In My Cup”, “No Vale Na” o “Positif Siempre” Pablo mostraba una vulnerabilidad cruda y cercana a la realidad cotidiana, en “Amnesia” prioriza lo festivo y despreocupado. Temas como “Baila”, “Feel Me” y “Omaigach” funcionan como banda sonora ideal para un atardecer en la playa: bombos acelerados, loops repetitivos y una atmósfera estival-mediterránea que invita a moverse sin pensar demasiado.

Esta apuesta por la celebración inmediata tiene sus virtudes. El álbum fluye con facilidad gracias a sus repeticiones hipnóticas, lo que lo convierte en material perfecto para altavoces portátiles, sesiones de piscina o chiringuitos al caer el sol. Su vocación pop es evidente y el groove veraniego se sostiene a lo largo de sus doce pistas.

Sin embargo, para quienes seguían su trayectoria desde hace años, “Amnesia” puede dejar una sensación agridulce. Cuesta no extrañar una mayor profundidad narrativa o complejidad en las composiciones, especialmente viniendo de un artista que ha demostrado maña para crear joyas más icónicas. Da la impresión de que el objetivo fue esquivar cualquier encasillamiento, pero el resultado se queda en un terreno más plano y funcional.

Quizá la culpa no sea solo del disco. Como oyentes, a veces proyectamos en los artistas la expectativa de que cada nuevo trabajo supere al anterior o nos entregue hits inmediatos. A veces está bien simplemente darle al play, bajar las expectativas y disfrutar del momento, imitando ese meme universal del niño que baila ajeno a todo lo que pasa alrededor.

Con todo, “Amnesia” consolida una nueva etapa para Chico Blanco. Es un álbum conscientemente festivo, con potencial para convertirse en compañero de muchos veranos. Su apuesta por lo bailable y lo mediterráneo es clara y, en un año donde el club sigue mutando, esta reinvención puede abrirle puertas en circuitos más pop y veraniegos.

El tiempo dirá si este viraje se consolida como el inicio de una nueva identidad sólida o si el artista volverá a explorar territorios más complejos. Por ahora, “Amnesia” se presenta como una invitación directa a bailar sin complicaciones.

Adaptado de MondoSonoro

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